Resulta interesante comprobar como pasadas más de ocho décadas los viejos mantras siguen alimentando el odio y el rencor. Un buen ejemplo que pone en evidencia algunos de nuestros males actuales. Argumento claro, sin circunloquios, como diría un futbolero…’cortita y al pie’. Un final duro y sin concesiones.

0 Yorumlar